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Nadie I


I

Arrojo mis derrumbes y decepciones
al rostro amoratado de mi alma
Con rabia y estrépito le lanzo las ruinas
de mis mejores acciones.

El desánimo me ahoga.

Solo una ínfima parte de mí
realmente desea huir.

No logro llenar aquella cueva en mi pecho
cuyo vacío me inmoviliza.
El aire decrépito que respiro
apenas alcanza a darle vida a mis pulmones,
apenas sobrevivo.

Estoy sumergido en un conveniente sopor
que aprisiona
y a un tiempo,
me hace sentir un placer muy conocido.

II

He caído cientos de veces.

Y he tomado demasiado tiempo
para volver a levantarme.

III

Una fuerte sacudida arde en mis entrañas
Me arroja al suelo
y me obliga a quedarme allí.

Levantarme revive un dolor que no logro soportar.
Bajo un manto sagrado de soledad,
y besando el suelo,
me lamento.

Poco a poco el cansancio me vence
hasta las aguas de Morfeo y quedo paralizado.
Cierro los ojos y lo olvido casi todo.

“Next” Xolotl Polo. Acrílico sobre lienzo, 110 x 90 cm. 2014 Colección Particular.
NextXolotl Polo. Acrílico sobre lienzo, 110 x 90 cm. 2014 Colección Particular.
























Encuentra la publicación original en prosa aquí.
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Nadie II


Mi personalidad carece de interés,
diversión o espectacularidad.
No le ofrezco ningún servicio al mundo,
no estremezco la mente de las personas
con mi vida o con mis palabras.

Nadie expresa admiración por mí,
no tengo ningún talento especial.
Tampoco he desarrollado ninguna habilidad
que merezca la pena alabar.
No he logrado nada importante en mi vida.
Apenas si me he limitado a mejorar
de manera pobre e incompleta
la persona que soy.

No soy perseverante.
Siempre abandono los proyectos que emprendo.
No tengo la disciplina del artista
del estudiante o del deportista.

Pienso mucho,
planeo mucho.
Analizo demasiado.
Actúo poco.

Soy nadie.
No soy nadie.

Acrílico sobre lienzo
Acrílico sobre lienzo. “No Tardes" Xolotl Polo. 90 x 90 cm. 2014























Encuentra la publicación original en prosa aquí.
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Zombie


Un oleaje de desesperación estremece mis músculos,
en un estallido breve pero memorable,
agoto apasionadamente las reservas de mi fuerza.

Jamás un estallido ha durado lo suficiente
para escapar de aquella tierra confinada de palabras
y procrastinación.

No puedo sentarme a escuchar los espíritus
de la prognosis
mientras acumulo una nueva ración de ímpetu.

Así que, en una embestida visceral
me he puesto las vendas de la locura.
Sus espinas se han clavado profundamente
en cada centímetro de mi cuerpo.

El sufrimiento me invita
a abandonarme en pasado y futuro,
me separa de mis pensamientos
me arranca la piel y la deja en las vendas.

Con cada paso
en medio de un estremecimiento ensordecedor,
millones de escombros caen de mí
como costras de un cuerpo enfermo.

Mi caverna se desmorona lentamente,
cubriendo para siempre
miles de palabras y pensamientos elaborados,
robándome la inteligencia
y dejándome apenas como un ser animado,
con un único propósito atormentando mis músculos.

Las vendas me han convertido en un zombie,
no tengo pensamientos elaborados,
soy incapaz de tener alguna emoción,
reacciono a estímulos básicos,
sobrevivo consumiendo propósitos,
sobrevivo moviéndome.

Soy una máquina que se alimenta
gracias a su propia oscilación.

Hurgo en la tierra tragando todo lo que me hace más fuerte.

Xolotl Polo: Obras en redes sociales
Artista: Xolotl Polo

07/08/2012

Lee la versión en prosa aquí.

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